Pensar en diversas opciones al momento de decidir ahorrar en costes de luz es una historia que repite una y otra vez en cada oportunidad en las que alguien decide contratar luz. En la actualidad posiblemente nada podría ser más barato que adquirir bombillas led que especialmente consumen muy poco. Pero también existen quienes puedan pensar en otra opción como por ejemplo usar velas en determinados momentos del día. Pero ¿Cuánto podría costar una vela? o además, ¿Cuantas requieres y cuántas horas de rendimiento podrías obtener?

Bien, hagamos un simple análisis de ello, una lámpara led de 9W nos brinda la posibilidad de obtener más luz que una vela, sin contar que usándolo alrededor de cien horas, este apenas habrá consumido 0.9 kwh, a unos 0.18€/kwh. Posiblemente con 0.18€ de velas se consiguen esas 100 horas de iluminación continua. Y es que además, se pueden contar los costes fijos del contrato eléctrico con el fin de incrementar más tal costo, pero como sabemos que de la electricidad no se va a prescindir debido a que por medio de ella se puede acceder al Internet, al agua caliente, a la cocina eléctrica, a la mayoría de los objetos electrónicos y electrodomésticos que se encuentran en casa, entre otros, entonces es considerable el costo variable respecto a la alternativa de usar velas.

Pero sumado a ello, también se debe considerar la inversión que implica el costo de de la bombilla, lo que indiscutiblemente incrementará la apuesta en lugar de simplificarla a una vela o más bien, a varias cajas de velas, y ello es debido a que el tiempo de amortización de una bombilla es de miles de horas, incluso sus fabricantes hacen referencia a que estas pueden durar unas 50000 horas.

Pero más allá de una romántica iluminación con velas, existen riesgos

Si, como por ejemplo, el de un incendio. Sin hacer mención del humo negro que las mismas despiden y que mancha todo lo que se encuentre cerca, incluso el techo. Es por ello que se le podría dar valor a la iluminación natural y la que ofrece la luz led, ya que esta se puede enfocar hacia donde se desee si se compra un modelo que así lo facilite y que efectivamente este puede dar más luz que las velas y a un mínimo o nulo riesgo.

Si bien es cierto que no se puede ignorar que la energía doméstica ha pasado a ser día con día más cara, esta no tiene visos de alcanzar ningún abaratamiento en las próximas fechas. La factura eléctrica ha alcanzado un elevado costo y ello para un número importante de familias implica un alto gasto tanto de electricidad y/o gas, lo que abarca una parte sumamente importante de su presupuesto mensual. Tal situación se ha vuelto preocupante, razón por la que los agentes sociales han retomado el concepto que se manejaba hace muchas décadas de pobreza energética, es decir, se trata de esos hogares en donde es algo complicado costear un mínimo del suministro para lograr que su espacio sea habitable.

Sin querer ser extremista, sabemos de primera mano que muchos de los hogares cuentan con estrategias o trucos que se llevan a cabo con racionalidad y disciplina para aliviar el monto mensual o bimensual de la factura de la luz y el gas.